Antes de elegir por color, conviene mirar tres cosas: el formato, el acabado y la resistencia al desgaste.
Formato
Los formatos grandes, como el 60×120, dejan menos juntas y agrandan visualmente el ambiente. En baños chicos, en cambio, un 30×60 permite cortes más limpios y menos desperdicio.
Acabado
El pulido refleja la luz y luce más amplio, pero es resbaloso en mojado. Para cocinas, baños y exteriores conviene un mate o un texturado.
Resistencia
La escala PEI mide el desgaste por tránsito. Para un living o un pasillo, PEI 4 o superior. Para un dormitorio alcanza con PEI 3.
Y siempre: comprá un 10% de más. Los cortes y las roturas existen, y el mismo lote de fabricación no se consigue dos veces.
